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El viernes negro de Doring
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El viernes negro de Doring

by Armando Reygadas30 Enero, 2012

El antecedente de todo el circo se da en diciembre de 2011 cuando el senador por el Distrito Federal, Federico Doring, introdujo lo que ahora se llama Ley Doring con la idea de reformar varios artículos de la Ley Federal de Derecho de Autor.

Estas reformas darían facultades al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial para solicitar datos personales a los Proveedores de Servicios de Inernet (Prodigy, Cable, etcétera) de quienes pudieran sospechar que infringen la leyes relativas. De la misma forma tendría la facultad de imponer multas a quienes infrinjan las leyes que podrían llegar a ser de un millón de pesos.

Debido a la fecha de esta propuesta, en pleno “puente Guadalupe-Reyes”, las reformas pasaron en cierta forma desapercibdas sin embargo luego de todo el asunto SOPA y PIPA que agitó en gran manera a la tuitósfera, el tema pronto se transformó en un asunto de importancia local, además de una buena oportunidad para los asiduos a las redes sociales de “sentir” que, al igual que sus contrapartes de otras partes del mundo, también están comprometidos.

Luego del aplazamiento de SOPA y PIPA, comenzó a hacerse popular el hashtag #OsitoDoring. La razón es que el sitio de Twitter del senador está decorado con una imagen de un oso polar que, a todas luces, el senador (o su ghostwritter) había bajado de Internet sin preocuparse si dicha imagen tenía restricciones en cuanto a uso.

Por supuesto que fue de este tema de donde los contrarios a la ley (casi toda la tuitósfera) “se agarraron para” criticar al político.

Sin embargo la cosa adquirió otro matz cuando llegó la amenaza en forma desde lo que podría ser la sección mexicana de los hacktivistas de Anonymous (@AnonopsHispano): ellos comenzaron a propagar la liga a un video en YouTube donde se acusaba al senador Doring de promover una ley de censura, advertía al gobierno de México de “no continuar con ello” y anunciaba el inicio, a las 11 am de la “Operación Doring” (pidiendo a la gente su ayuda).

El ataque se llevó a cabo en contra de los sitios del Senado de la República, la Secretaría de Gobernación y la Cámara de Diputados. La acción fue de tipo DoS (negación de servicio) que no es otra cosa que la utilización de miles de computadoras para “saturar” los servidores donde se encuentran alojadas dichas páginas y así hacer que no pudieran desplegarse de forma normal.

Para participar, cualquier usuario tan sólo requería seguir una liga (publicada en redes sociales) para sumarse a esta legión de computadoras atacantes.

Cabe destacar que las instancias oficiales manejaron la información aseverando que “ninguna base de datos” había quedado comprometida. Por la misma naturaleza del ataque estas bases (y toda la información dentro de los sitios) jamás corrieron ningún riesgo: eso es una muestra la ignorancia de los voceros que incluso aseveraron que se “iba a buscar a los culpables para llevarlos ante la justica”, cosa que es una estupidez debido a que los que “atacaron” fueron miles de computadoras (muchas de ellas fuera de México) que en la mayoría de los casos, sus dueños ni se enteraron de los que ocurrió (para eso sirve también el famoso malware).

Por supuesto que #OpDoring se transformó en el Trending Topic del día (y de la semana) ya que fue tuiteado más de 13 mil veces a lo largo del viernes mientas que los medios de comunicación anunciaban el ataque y también se metían a especulaciones y explicaciones fuera de la realidad.

Durante la “operación” se sumaron las cuentas @AnonymousIRC y @Youranonnews, ambas de reconocimiento internacional, además de los miles de usuarios que comentaron el tema.

En el transcurso de la tarde terminó el ataque dejando, como lo diría Anonymous, un “regalo”: la publicación de 3 mil cuentas de correos electrónicos correspondientes a panistas con todo y sus nombres de usuario y sus claves de acceso. De la misma forma el grupo retó a Doring a realizar un debate sobre la ley, a través de Skype y de forma abierta para quien quisiera, pudiera verlo.

Esa misma tarde el senador salió a decir que “respetaba” a los hacktivistas pero que todo el ataque nada más había sido un berrinche y que reprochaba la forma enque se había llevado a cabo. Respecto al debate no hizo comentario alguno; tan sólo dijo que se iba a establecer en el mes de febrero un foro en el Senado para “escuchar” a todas las partes.

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Al igual que en otros países, tanto las redes sociales como Anonymous demostraron su músculo y, aunque el senador Doring no pareció darle importancia, lo que es muy real es que la gente (y los usuarios de Internet) no están de acuerdo con el tema de la censura, se llame como se llame.

Puede que la acción junto con la reacción de las redes sociales parezcan el berrinche de algunos nerds, sin embargo lo que no deben de olvidar estos políticos “comprometidos” es que estos grupos están conformados por jóvenes que podrían estar muy molestos (por ésta y muchas otras razones) y que tienen en sus manos algo que vital importancia: una credencial de elector recién estrenada.

Tal vez la tuitósfera parece poca cosa, pero esa gente está exigiendo cambios en la política; ignorarla podría ser un gave error tanto para partidos como para políticos.

Perfil de Federico Doring en la página del Senado

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Armando Reygadas
Escritor, aficionado a la tecnología y a los gadgets; colaborador de varios sitios de Internet y director de contenidos de Basico.mx

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